Cómo preparar y dónde degustar el pote asturiano

Recorrido por los valles mineros cuando se acercan las Jornadas Gastronómicas del Pote Asturiano: del 4 al 8 de diciembre en el valle de Turón

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J. LASTRAS

Del 4 al 8 de diciembre.Una celebración con alma minera: así son las Jornadas Gastronómicas del Pote Asturiano que se organizan en torno a la festividad de Santa Bárbara, en el valle de Turón. La sociedad de festejos de Turón y los hosteleros de la zona llevan doce ediciones rindiendo homenaje a este contundente plato invernal elaborado con berzas, fabes, patatas y productos de la matanza. El menú no admite muchas variaciones: pote asturiano, compango casero (chorizo, morcilla y tocino) y, para el postre, queso y tarta turonesa. En las pasadas ediciones se han adherido a la iniciativa cerca de quince restaurantes. El acto de presentación, en el Ateneo local, suele contar como pregonero con algún crítico gastronómico, y la actuación del Coro Minero de Turón.

ASÍ SE ELABORA EL POTE ASTURIANO

Se pone una cazuela al fuego con las fabes, las morcillas, el tocino y el hueso de codillo, y se cubre todo con agua fría. Cuando rompe a hervir, se retira la espuma, se baja el fuego de intensidad y se deja cocer lentamente durante dos horas. Por separado, se cuecen, con agua y sal, la berza y las patatas tras lavarlas y trocearlas. Después se añaden a las fabes. Si fuese necesario, se agrega el agua de la verdura o agua caliente hasta cubrirlo todo –el pote asturiano no puede nunca quedar seco–. Por último, se sazona, teniendo en cuenta la sal que aportan de por sí las carnes, y se deja en el fuego hasta que todo quede tierno y unido. Cuando esté en su punto, se retira, se deja reposar y se sirve.

Esta receta, cuyo componente principal son las fabes, es fuente de distintos macronutrientes y micronutrientes. Entre los primeros, destacan las proteínas, de buena calidad y principalmente de origen vegetal, y los hidratos de carbono complejos. En el grupo de los micronutrientes, aporta minerales como el hierro, el magnesio, el zinc, el potasio, el fósforo o el selenio, y vitaminas del grupo B (B1, niacina, B6 y ácido fólico). Es muy destacable el contenido en fibra (soluble e insoluble) de este plato, ya que una ración supera la recomendación diaria para un adulto sano (25-30g/día). Por tanto su consumo favorece el buen tránsito intestinal y ayuda a prevenir el estreñimiento.

TURISMO EN LOS VALLES MINEROS

Los ríos Aller y Caudal discurren por una de las comarcas con más carácter del Principado, los valles mineros, donde arquitectura industrial, senderismo y una gastronomía rotunda aguardan al visitante. Bienvenidos a la montaña asturiana, lugar de valles y severos inviernos donde no puede faltar, en época de matanza, la gastronomía de cuchara y su representante más genuino en el Principado: el pote asturiano. Con berzas o con nabizas, preparado con paciencia y horas al calor de una buena cocina de leña, a la antigua usanza (como el recipiente de hierro que le da nombre) o en cocina moderna… Siempre, eso sí, con la compañía de unas fabes, de unas patatas y del obligatorio compango de cerdo (morcilla, lacón, chorizo, tocino y hasta costillas).

RECETA LLENA DE CALORÍAS

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Mieres del Camino
NACHO GONMI

Receta calórica que ayuda a recorrer una de las rutas de peregrinación a Santiago más transitada en la Edad Media: el ramal que, desde León, llegaba hasta la catedral de San Salvador, en Oviedo. Los peregrinos acudían a venerar las reliquias de la Cámara Santa siguiendo las viejas calzadas romanas que confluían en el entronque de los ríos Aller y Lena, a pocos kilómetros de Mieres del Camino. Y aquí es donde comienza esta ruta, en una ciudad que ha sabido rentabilizar el patrimonio de la extinta industria de extracción de la hulla y del hierro en un activo cultural. El mejor ejemplo es, posiblemente, la transformación del Pozo Barredo y la Mina Mariana, casi dentro del casco urbano, en unparque temático sobre la Arqueología Industrial Minera.

Cruzando el río Caudal por el puente la Perra se enlaza con un paseo fluvial que permite llegar a pie hasta Ujo. En el camino, a la altura del pequeño pueblo de El Pedroso, parte la MI-2 que se adentra en el valle de Cuna y Cenera, repleto de merenderos y lagares. En Cenera a finales de septiembre se celebra un mercau asturianu perfecto para comprar algunos productos típicos, entre ellos queso y sidra; mientras que en Valdecuna se encuentra el santuario de los mártires San Cosme y San Damián, destino de una animada romería que tiene lugar cada 27 de septiembre. El paseo fluvial concluye en Ujo, que cuenta con una iglesia románica, la de Santa Eulalia (s. IX), declarada monumento nacional. De la actividad minera que se inició a finales del siglo XIX quedan también otros edificios de interés como los cuarteles de la Torre, las casas de los obreros con un innegable sabor galés, la nave de Aglomeración, el laboratorio o el economato obrero.

CUENCA DEL ALLER

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Bustiello, pueblo minero
CARMEN ALONSO SUÁREZ

Desde Ujo, por la AS-112, la ruta se adentra en el concejo de Moreda de Aller. La primera parada es el antiguo poblado minero de Bustiello. Fundado en 1890 por el hijo del Marqués de Comillas, Claudio López Brú, se trata de uno de los mejores legados que ha quedado de lo que fue la industrialización asturiana en el siglo XIX. Si se tiene tiempo, lo mejor es incluir una visita al Museo de la Minería y la Industria, situado en el antiguo pozo San Vicente (El Entrego).

En la misma avenida de la Constitución de Moreda se encuentra el desvío que, por la AE-2, lleva hasta el pueblecito de Boo, al que algunos llaman el Cudillero de Aller por su bonito y pintoresco casco urbano. El palacio de Arias Prieto, del siglo XVIII, y la casona de los Castañón son dos de sus monumentos más representativos. Después, se toma la salida 54 de la AS-112 que remonta el curso del río Aller hacia el puerto de San Isidro: atrás van quedando las imágenes más típicas de la vida del mundo del carbón para adentrarse en un entorno natural sorprendente. Cuenta la historia que en la torre medieval del pequeño pueblo de Soto de Aller se refugiaron los padres de Doña Urraca, reina de Navarra y regente del señorío de Asturias. La torre, hoy en ruinas, ya existía a comienzos del siglo XI y jugó un papel importante en la Reconquista. Muy próximo a la cerca que rodea la propiedad discurre el camino que asciende hasta el santuario de la Virgen de Miravalles, situado al lado de una fuente venerada desde los tiempos precristianos cuyas aguas, dicen, tienen propiedades milagrosas.

Soto de Aller está a 3 kilómetros de la capital del concejo,Cabañaquinta, última parada de la ruta. En el templo románico de San Vicente de Serrapio hay unos interesantes frescos y un ara votiva astur dedicada a Júpiter. Desde el exterior de la iglesia, monumento nacional, se disfruta de unas panorámicas idílicas de la cuenca del río Aller. Si se desea, aún se puede seguir el camino por la AS-253 hacia el puerto de San Isidro, punto de enlace entre León y Asturias.

Fuente: Guía Repsol

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